Lia

Nació para ayudar a los demás. Su mayor don era saber escuchar y entender los problemas y situaciones de la gente. A su consulta acudía todo tipo de personas, desde niños con trastornos de personalidad, adolescentes con problemas de inseguridad y bulling, hasta matrimonios con problemas de pareja. Cada caso es distinto y necesita una ayuda personalizada y adaptada a cada uno de sus pacientes.

Aunque le apasionaba su trabajo a veces necesitaba desconectar y recargar pilas con sus amigas. Solían ir a una vinoteca muy famosa del barrio. Aquel día fue muy intenso así que decidió escribir a las chicas para olvidarse un poco del mundo y disfrutar solamente de su compañía. Sin embargo, ninguna de ellas podía quedar, así que como no quería irse a casa se fue ella sola a la vinacoteca para tomarse un buen vino y queso manchego.

Cuando llegó, la vinoteca estaba abarrotada, así que se tuvo que quedar en la barra. Allí absorta en sus pensamientos vio al fondo de la barra a un chico con la cabeza cabizbaja. Como no le gustaba ver a nadie mal, decidió acercarse a él.

– Hola, me llamo Lía, y te he visto desde él otro lado de la barra…  me ha llamado la atención que no has dejado de mirar a tu copa medio vacía.

– Hola Lía, yo soy Iván.

– Encantada Iván, ¿puedo invitarte a una copa de mi vino favorito a ver si te gusta?

– Venga vale jeje

– Pero a cambio tú me tienes que contar que es lo que te preocupa, que te hace tener esa carilla de perro abandonado.

– Bueno si me gusta el vino…Quizás te lo cuente.

– Vale trato hecho. Tino, ponme dos copas del vino que tú ya sabes.

Aquí tienes Lía y una ración de tu queso favorito…Chaval me temo que vas a tener que confesar, este vino es uno de los mejores. Podéis sentaros en aquella mesa que se ha quedado libre.

– Te voy a decir mi truco.Saborea bien el vino con un trozo de queso, aumenta su sabor.

– Vale te voy a hacer caso jeje

Lia había conseguido ya lo que quería, que aquel chico de mirada triste se relajara y cogiera confianza poco a poco.

– Mmmm la verdad que está muy rico, tanto el vino como el queso…me temo que tengo que cumplir con mi palabra.

– Me temo que sí Iván jeje

– Bueno la verdad que todavía no lo sabe nadie de mi entorno, me he venido aquí directamente, no quería ir a casa y que me vieran así.

– Tranquilo, no me lo cuentes si no quieres, yo sólo quería alegrarte un poco el día con un buen vino.

– Gracias Lía, la verdad que por un momento me has echo olvidarme de todo.

– Bien, objetivo conseguido jeje

– Bueno ahí va mi historia…Mi novia con la que llevo 15 años de relación me ha dejado, dice que necesita encontrarse…qué típico…en vez de ser sincera y decirme la verdad…que está con mi jefe…

-Vaya Iván cuánto lo siento…venga que te invito a otra ronda. Tino ponme otra ronda y jamón ibérico que cura las penas…

– Lo que quieras, la verdad que no me apetece irme a casa.

– Tranquilo Iván que de esto se sale, hazme caso que entiendo de esto.

– ¿Así, has pasado por muchas rupturas?

– Bueno sí, cómo todos…y en parte porque soy psicóloga, así que te entiendo por partida doble.

Me gustaría ayudarte Iván…¿Me dejas?

 

 

 

 

 

 

10 respuestas a “Lia

  1. Pingback: Iván
  2. Me gusta Lía. Una mujer decidida, inteligente, con don de gentes y especialmente empática.
    Y me gusta la historia. Ya son dos copitas y los mejores acompañamientos: jamón ibérico y quesito. Esto no puede acabar mal con Ivan.

    Le gusta a 1 persona

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