Philippe y Max

A Philippe le gustaba observar los pequeños detalles de las personas y no fijarse de las apariencias a simple vista.Todos los días después del trabajo iba al parque con su perro Max a la zona habilitada para ellos, para jugar con él y tirarle la pelota. Era su pequeño momento del día. Luego se sentaban en un banco a observar a la gente e imaginarse cómo serían sus vidas.

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Solía encontrarse a menudo a las mismas personas. Porque somos personas de costumbres y solemos hacer casi todos los días las mismas cosas. Así tras mucho observar sabía que a las 18.30 de la tarde, aparecía haciendo footing la chica de mirada risueña con sus cascos a todo volúmen. La mujer que llevaba a sus dos hijos al parque para que jugasen un rato. Sin embargo, ella parecía tener una mirada más triste, quizás porque estaba cansada o frustrada por algo. Philippe se imaginaba que era madre soltera y la vida con sus hijos se le hacía muy grande y no llegaba a fin de mes, pero su amor incondional por sus hijos podía con todo. Pero claro todo esto eran sólo conjeturas de nuestro protagonista.

Luego estaba un grupo de adolescentes que solían hablar de sus amoríos y fanfarronear entre ellos con cuántas chicas se habían acostado en el finde y a cuántas otras tenían comiendo de su mano. Él se entretenía mucho con sus conversaciones porque sabía que la mayoría de las historias que contaban eran mentira. Le llamaba mucho la atención un chico de ese grupo que se mantenía callado y riéndose  cuando sus amigos competían entre ellos. Quizás ese chico era el más inteligente del grupo,eso quería pensar Philippe y seguramente había vivido más historias amorosas que ellos. La diferencia es que a él no le gustaba hablar de esas cosas.

Y por último, la persona que más captaba su atención, era una chica que daba clases de pilates en el parque. Solían acudir personas de todo tipo, mayores, jóvenes, pero la mayoría eran mujeres. Algo que siempre le había parecido muy curioso a Philippe, porque si supieran la cantidad y variedad de ejercicios complicados que hacían, más de uno se apuntaba. Esta chica le resultaba muy interesante, porque es de esas personas que proyectan energía positiva y la contagian al resto de la gente que la rodea. Sin embargo,se habia dado cuenta que cuando terminaba de dar clase su mirada se ensombrecia, y le intrigaba mucho el motivo de tan drástico cambio. ¿Qué es lo que la ocurría?

Quizás Philippe algún día se atreva a apuntarse a clase de Pilates para conocerla mejor y conocer su historia.

 

3 respuestas a “Philippe y Max

  1. Pues sí, a ver si se apunta y nos saca de dudas… Quizá tiene algún problema con algún familiar, o con algún amigo. O un problema económico… O quizá no se valora lo suficiente. Espero una continuación… Un abrazo

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